Anécdota

Cuando era pequeño, fui con mi familia a ver los recortadores en Tafalla. Cuando llegamos, nos sentamos en las butacas señaladas por las entradas. Estuvimos esperando hasta que empezó. En medio del evento cuando el toro Quesero, saltó a las gradas apoyándose con las patas traseras en el burladero. Estaba toda la plaza en  pánico y en la zona donde se situaba el toro la gente luchaba por sobre vivir. Cuando el toro se rindió de cansancio, lo mataron y se lo llevaron. Ese hecho se a gravado en la historia de Tafalla.